Iniciar una masa madre desde cero es simple en lo técnico, pero requiere constancia y observar bien lo que pasa día a día. Si lo hacés bien, en 5–7 días ya podés tener una activa y lista para panificar.
¿Qué es la masa madre?
Es una mezcla de harina + agua que fermenta gracias a levaduras y bacterias naturales del ambiente. Eso le da al pan mejor sabor, digestibilidad y conservación.
Paso a paso
Día 1
Mezclá:
50 g de harina (mejor integral o de centeno al principio)
50 ml de agua (sin cloro si podés)
Dejá en un frasco tapado sin cerrar hermético.
👉 Consejo: marcá el nivel con una gomita o marcador.
Día 2
Puede haber burbujas o no.
Agregá:
50 g harina + 50 ml agua
Mezclá bien.
Día 3-4
Empieza a crecer y caer (actividad real).
Descartá la mitad (importante) y alimentá:
50 g harina + 50 ml agua
Día 5-7
Ya debería:
Duplicar su volumen en 4–6 horas
Tener burbujas y olor ácido agradable (tipo yogur o fruta)
✔️ En este punto, está lista para usar.
🔑 Consejos clave (esto hace la diferencia)
Harina: arrancá con integral o centeno → fermentan más fácil
Agua: si es de canilla, dejala reposar 24 h (para evaporar cloro)
Temperatura ideal: 20–26 °C
Frecuencia: 1 vez por día (2 si hace calor)
Consistencia: tipo pasta espesa, no líquida
⚠️ Problemas comunes
Huele feo (podrido) → contaminada → mejor empezar de nuevo
No crece → puede ser frío o harina muy refinada
Se separa líquido oscuro ("hooch") → tiene hambre → alimentar más seguido
🌱 Tip extra
Podés usar descarte para:
Crackers
Panqueques
Bases de pizza